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VIDEO: Entre lágrimas, Manny Cruz revela se sintió culpable por llevar el covid-19 a su casa

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SANTO DOMINGO: En llantos, el merenguero Manny Cruz reveló que se sintió culpable por la grave situación de salud que atravesó su esposa, Yeri Peguero, al indicar que fue él quien llevó el virus del covid-19 a su hogar.

«Me convertí en un transmisor», el cantante indicó que a través de él se contagiaron su esposa, su hijo Mateo, su mejor amigo y varios de sus músicos.

“Fui yo que se lo transmití a ella, me sentía culpable, aunque todo el mundo me decía que no me sintiera así, era inevitable, porque dije: fue por mi culpa, porque de alguna manera u otra, por trabajo y demás lo llevé a la casa», dijo durante una entrevista en el programa televisivo «Con Jatnna».

Yeri Peguero estuvo al borde de la muerte por las complicaciones del COVID-19, su hija también.

Su ginecólogo, doctor Jorge Vargas dijo que al llegar a la clínica Abreu las posibilidades de vida de la joven madre era de un 5% y de la bebé 30%.

Conmovido reveló que la tenacidad del cantante lo marcó, y asegura que tanto Montserrat y Yeri están vivas por un milagro.

«Él me dijo una frase que me marcó, me dijo: «Doctor, yo no me puedo quedar sin familia, yo no puedo perder a Yeri, perder a Montserrat, ¿qué voy a hacer con Mateo sin mi familia?», eso me marcó bastante y la decisión había que tomarla, la decisión era mía como ginecólogo», confesó.

Para salvar la vida de Peguero era necesario administrarle el tratamiento de una persona con covid-19, por ello, el doctor Vargas decidió realizarle una cesárea de manera prematura e inmediatamente entubarla.

«Si la entubaba tenía que extraerle la niña en tres minutos», y así lo hizo, Peguero permaneció 20 días interna, de estos 9 estuvo dormida bajo ventilación mecánica.

“Mientras estuve entubada quienes tenían la parte del sufrimiento era toda mi familia, mis amistades, no estaba al tanto de las complicaciones que yo tuve»

Al día doce de estar interna, Yery Peguero volvió recaer, estaba consiente de lo complejo que estaba su salud: «Hubo un día que dije: Señor, soy toda tuya porque pensé que no iba a aguantar más».

Ese día de complicación también se convirtió en el más feliz de su vida porque conoció a su hija Montserrat.