Por Mtro. Víctor Cuello.
En su 483 años de vida institucional, la UASD ha sido el gran faro de luz iluminando el camino del desarrollo y la democracia antes y después de nuestra vida republicana. La mayoría de nosotros, al igual que la mayoría de los grandes intelectuales y pensadores dominicanos, somos producto de esa Madre Nutricia viva, palpitante en cada estelar momento de nuestra historia.
La UASD precede al Estado, su preservación como Patrimonio Universal y Nacional es responsabilidad de todos, pues resulta imposible pensar nuestro pasado y devenir sin tenerla presente.
Particularmente estaré eternamente agradecido de la UASD, donde se formaron como profesionales todos los miembros de mi familia y a su amparo nos templamos como hijos ejemplares de su misión revolucionaria.
La UASD es el más luminoso legado de nuestra historia, uno de los pocos espacios producto de las luchas y anhelos libertarios del pueblo y buque insignia dentro del circuito de universidades del país y de las Américas.