Las experiencias pueden ser fuentes de conocimiento y el conocimiento ayuda a resolver problemas humanos.
Viví una experiencia intensa en estos días con un accidente de tránsito voraz donde perdieron la vida dos hermanas, una de las cuales era mi empleada en la oficina de Abogados Féliz Vidal y Asociados, de nombre Leonela Rubio Lopez.
Leonela fue ingresada al hospital Jaime Mota con una situación seria de salud, puesto que perdió mucha sangre en el accidente que literalmente le arrancó una pierna.
En el Jaime Mota recibió atenciones de inmediato; se integraron a su cuidado médicos especialistas y residentes médicos, de los que me consta la entrega profesional y solidaria a su caso durante varios días consecutivos.
La paciente fue ingresada a cuidados intensivos, donde se requería para su caso terapia de diálisis continua, transfusión de plasma y plaquetas. En el Jaime Mota no se tienen equipos que permitan dializar en la sala de cuidados intensivos, esa tecnología y la aplicación de la terapia hay que contratarla en Santo Domingo, servicio que se cobra por horas. Para el caso de Leonela contratamos 72 horas continúas para salvar el riñón y hacer el reemplazo correspondiente para que la joven pudiera continuar con las funciones básicas del órgano colapsado por la pérdida de sangre.
La terapia no pudo aplicarse porque la paciente murió antes de que llegarán los equipos.
Un equipo de ese tipo cuesta menos de dos millones de pesos y ningún centro médico de Barahona lo tiene.
Tampoco tenemos en Barahona equipos en banco de sangre del tipo "máquina de aféresis" para hacer centrifugación para separar por peso plasma, plaquetas, etc., es decir, obtener sólo componentes que se necesitan del donante y regresar a su cuerpo los otros elementos.
Nuestro banco es sólo sangre, no está preparado para recibir sólo plasma o plaquetas y cuando un paciente necesita estos componentes hay que pedirlos a bancos especializados de Santo Domingo u otros puntos del país. Muchas veces no se obtiene el plasma ni la plaqueta a tiempo para estabilizar o salvar la vida del paciente. Los precios de estas máquinas oscilan entre 15 y 19 mil dólares, de ahí que no se justifica que no se usen en la Región Enriquillo.
Recuerdo haber vivido una experiencia difícil cuando mi niño Carlos Julio se tragó una moneda y en Barahona no había "endoscopio" para sacarla, lo que nos obligó a hacer en ambulancia un viaje de emergencia en Santo Domingo donde nos esperaba un especialista que en unos minutos se la sacó.
Los endoscopios básicos que incluyen luz y cámara simple, permiten hacer gastroenterología básica y extracción de objetos, actualmente tienen un costo que oscila entre 3 a 15 mil dólares; los más sofisticados oscilan entre veinte a cincuenta mil dólares, de manera que hablamos de pequeñas sumas de dinero para resolver problemas de salud de toda una Región.
Una Región con tantos niños necesita que equipos así estén disponibles en el hospital Regional Jaime Mota, no debemos olvidar que los niños son el futuro de la nación y fuente de felicidad en las familias
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Hay muchas necesidades que podrían indicar los especialistas por áreas, los coordinadores de las residencias médicas, los bioanalistas y enfermeras, a los fines de ir dotando al Jaime Mota de la tecnología médica de vanguardia que coloque al centro en un sitial moderno y eficaz para que no tenga que depender de otras regiones, salvo en situaciones excepcionales.
Creo que juntos podemos ayudar a tecnificar el Jaime Mota, identificando las necesidades, demandando presupuesto público para tecnología y aportando desde el sector privado, si fuera necesario, equipos específicos para ayudar a la Región, que es también ayudarnos a nosotros mismos.
Necesitamos autonomía sanitaria en la Región Enriquillo, empezando por elevar la categoría del Hospital Universitario Regional Jaime, especialmente ahora que está dirigido por una profesional, la doctora Lafontaine, que es muy sensible a las necesidades de salud de la comunidad.
Si nos permiten formar ese comité de amigos del Hospital Regional Jaime Mota, estaremos dispuestos a integrarnos con barahoneros de buena voluntad que vivimos en la Región, en el país o en el extranjero, para facilitar la tarea de tecnificar el más importante centro de salud de la Región Enriquillo.
La propuesta está hecha con la mejor de las intenciones. Somos todos parte del problema, igualmente podemos ser parte de la solución.
