Hoy nuestro barrio despide a dos mujeres entrañables: Mexica y Mina, hijas de esta comunidad donde criaron a sus hijos y levantaron sus hogares.
Mujeres de acción, de trabajo constante y amor profundo por la familia; verdaderas matriarcas, pilares silenciosos de generaciones.
A sus hijos y nietos, nuestras más sentidas condolencias. Que el recuerdo de su paso por la vida siga vivo en Villa Estela y en cada corazón que tocaron.
