Los impactos de la acción militar de los Estados Unidos e Israel contra Irán, también afectaron de carambola a la República Dominicana.
Los líderes americanos e israelíes anunciaron que la confrontación sería de unas pocas semanas, pero en realidad como se desarrollan los hechos todo parece indicar que se extenderá el conflicto.
Y una posible extensión de la guerra lesionará negativamente la economía nacional, por la fragilidad de la moneda y el aumento en espiral del petróleo.
El gobierno desde hace tiempo viene asumiendo las alzas del crudo, pero otro aumento sería insostenible subsidiarlo.
Ya el gobierno está pagando esos aumentos de la factura petrolera, pero hasta cuando podrá cargar con ese peso.
La verdad que si esta guerra que llegó de manera furtiva dura seis meses los daños para la RD se manifestarán en los aumentos de los bienes y servicios.
Sólo queda rogar a Dios y cualquier otra divinidad islámica, para que el ser Supremo influya en esos líderes y que por lo menos dejen libremente el tránsito por el estratégico estrecho de Ormuz.
La verdad que a quién está en medio, sólo le tocan los golpes.
