BARAHONA: El ambiente de calma habitual en la Clínica Santo Tomás, ubicada en la calle Jaime Mota de este municipio, se vio interrumpido este martes cuando el cuerpo médico, de enfermería, bioanalistas y personal administrativo se concentraron frente a las instalaciones en una enérgica protesta. El motivo: la negativa de la empresa de hacer efectivo el pago de la bonificación anual.
Los manifestantes sostienen que este beneficio económico representa un derecho adquirido tras años de servicio ininterrumpido. Según los empleados, el pago no es un regalo, sino una compensación ganada "con el sudor de su frente" y de la cual dependen muchas familias de la zona.
El argumento de la administración
Tras una reunión sostenida con la licenciada Josefa Ariza, administradora del centro de salud, la respuesta recibida no fue la esperada. La gerencia alegó una supuesta insolvencia económica, argumentando que desde el periodo de la pandemia la clínica no ha generado beneficios o producción suficiente para cubrir este compromiso con su personal.
"Nos dicen que no hay dinero para nadie, pero nosotros hemos cumplido con nuestro trabajo día tras día", expresó uno de los voceros del personal técnico.
Crisis económica y ultimátum
La situación ha generado una crisis de confianza y económica entre los trabajadores, quienes denunciaron haber contraído compromisos financieros previos incluyendo deudas en colmados y préstamos personales contando con el ingreso de la bonificación.
Ante la falta de soluciones inmediatas, el colectivo otorgó un plazo de cinco días a los ejecutivos de la Clínica Santo Tomás para que efectúen el pago. Advirtieron que, de no recibir los fondos en el tiempo estipulado, arreciarán las medidas de lucha hasta lograr que sus reivindicaciones sean atendidas por las autoridades del centro de salud.