BUSCAR EN NUESTRA PAGINA

Header Ads

miércoles, 3 de junio de 2026

Club Deportivo de Barahona clama por utilería para seguir entrenando volleyball; iglesia recoge el llamado y dona balones

0 comments
BARAHONA: El Club Deportivo de Barahona, una emblemática institución con más de 50 años de trayectoria en la formación deportiva de la región, se encuentra en un estado de emergencia por la falta de utilería e insumos básicos. 

Su entrenadora y líder, la Inmortal del Deporte barahonero Betzaida Burroughs, hizo un enérgico y desesperado llamado a las autoridades del Ministerio de Deportes y al empresariado privado para que acudan en auxilio de las decenas de niñas y jóvenes que cada tarde se dan cita en la cancha de la Catedral Santa Cruz.

Actualmente, las atletas se entregan con pasión a los entrenamientos diarios, pero se enfrentan a una cruda realidad: la escasez de balones frena drásticamente el desarrollo de sus habilidades técnicas y el crecimiento del volleyball local.

Un respiro solidario desde la fe

Ante esta precaria situación, la comunidad de adoración "Cielos Abiertos", perteneciente a la iglesia Asamblea de Dios de Barahona y encabezada por el pastor Julio César Castillo, se solidarizó de manera excepcional con la causa, realizando la donación de cinco balones de volleyball para que las prácticas no se detengan.

El pastor Castillo resaltó que, aunque su institución no tiene como fin principal la donación de artículos deportivos, asumieron el gesto como parte de su profunda función social y comunitaria.

"Si está en los planes de Dios, seguiremos contribuyendo con lo que Él ponga en nuestro corazón", manifestó el líder religioso al momento de la entrega.

Un grito de auxilio a las autoridades

Al recibir el donativo, una conmovida Betzaida Burroughs expresó sus más sinceras palabras de agradecimiento hacia la comunidad religiosa, pero aprovechó el escenario para elevar una vez más su voz de protesta y súplica hacia los sectores que tienen los recursos para generar un impacto mayor.

Burroughs enfatizó la urgencia de que tanto el sector gubernamental como los empresarios privados de la provincia asuman su responsabilidad social con la juventud barahonera, que encuentra en el deporte un refugio y un camino de superación.

La inmortal del deporte cerró su intervención con una frase lapidaria que refleja la vulnerabilidad actual del club: "No tenemos pelotas para seguir practicando".

El futuro del volleyball femenino en Barahona pende de un hilo, a la espera de que el eco de este clamor llegue a quienes tienen el poder de cambiar la realidad de estas jóvenes promesas.