SANTO DOMINGO: La Fuerza del Pueblo enfrenta una creciente pérdida de dirigentes en Puerto Plata tras una cadena de renuncias atribuidas a desacuerdos con el manejo interno de la organización. La salida de figuras con trayectoria política y estructuras territoriales propias profundiza el debate sobre la conducción del partido en la provincia.
Entre las dimisiones que serán formalizadas figura la de Ivania Rivera Núñez, exdiputada y miembro de la Dirección Política de la Fuerza del Pueblo. A su decisión se suman las de su padre, el exgobernador Iván Rivera Bastardo, y la exvicealcaldesa Maritza Núñez de Rivera, quienes también abandonarán la organización.
Dirigentes provinciales y municipales abandonan la organización
La lista de renuncias incluye además al empresario y comunicador Evelio Díaz Artiles, al agrimensor Diosmar Tineo y a Willy Almonte, excandidato a la dirección distrital de Río Grande, en Altamira.
También presentaron su salida el coordinador provincial de la juventud, Ayendy Martínez, junto a varios dirigentes del municipio de Imbert, entre ellos Ranulfo González Geraldino, Dionis Cabrera, Kenia Rosa Polanco y Franklin Lamuth Cabrera.
Crecen las versiones sobre nuevas salidas en la provincia
En sectores políticos de Puerto Plata circulan versiones de que otros dirigentes podrían abandonar la Fuerza del Pueblo durante los próximos días, en medio de cuestionamientos relacionados con supuestas imposiciones y limitaciones a la participación interna.
Entre los nombres que se mencionan se encuentran el exdiputado Juan Carlos Quiñones Minaya, la exgobernadora Eridania Llibre Ortiz, el empresario Paúl Brugal Imbert y el comunicador y abogado Francisco Lantigua. Hasta el momento, esas posibles renuncias no han sido oficializadas.
La salida de Rafael Pérez amplía el debate interno
La situación se produce semanas después de la renuncia del diputado por Pedernales, Rafael Pérez, quien justificó su decisión alegando falta de oportunidades para el relevo generacional dentro de la organización.
Con estas salidas, la Fuerza del Pueblo afronta un proceso de reacomodo interno en Puerto Plata, una de las provincias donde la organización había consolidado una estructura política relevante en los últimos años.
