Cristóbal.- Residentes de este municipio se quejan por el poco apoyo que reciben del Estado, en una comunidad donde la principal fuente de vida es la pesca de tilapias y la cosecha de algunos cultivos en menor escala.
Se trata de un poblado de unos trece mil habitantes, perteneciente a la fronteriza provincia Independencia, en el sur del país.
En el lugar no hay empresas donde la gente pueda trabajar, y solo en labores de pesca en la Laguna de Cabral se puede conseguir sustento para la comida diaria.
Los servicios de salud, agua de tubería y educación son de baja calidad, y solo el suministro eléctrico puede considerarse como aceptable.
“Aquí tenemos calles en muy mal estado, el agua no llega a todas las casas y no hay fuente de empleos”, dijo Domingo Matos, quien se dedicaba a la pesca.
Sobre el tema también habló la tesorera de la alcaldía local, Wanda Peña, quien citó la necesidad de que se construya una escuela y un centro de salud en esa localidad.
“Necesitamos que se construya una escuela, porque la que hay es pequeña y se aloja hasta 60 alumnos en un aula. También se requiere un hospital, porque cuando una gente se enferma, hay que llevarlo al municipio de Salinas”, dijo la funcionaria.
Los lugareños opinan que la alcaldesa, Sandra Peña, no cuenta con recursos suficientes para ejecutar las obras que requiere el municipio.
Algunas familias de Cristóbal viven del cultivo de productos agrícolas y la crianza de chivos, además de la pesca, según afirman los lugareños.
