BARAHONA: Productores de plátano de la región Enriquillo expresaron su profunda preocupación ante la difícil situación económica que atraviesa el sector agrícola de la zona, provocada por una marcada sobreoferta del rubro en el mercado nacional que deprime los precios y amenaza el sustento de miles de familias.
A través de una comunicación dirigida al presidente de la República, Luis Abinader, y al ministro de Agricultura, Francisco Oliverio Espaillat Bencosme. los agricultores señalaron directamente a la producción a gran escala que desarrolla el Consorcio Azucarero Central (CAC) como la principal causa del desbalance comercial. Explicaron que dicho consorcio utiliza grandes volúmenes de agua del río Yaque del Sur para irrigar sus plantaciones, lo que genera una saturación en los canales de distribución que impacta de manera directa e inmediata a los pequeños y medianos cosecheros de la región.
Bernardino Féliz, conocido en las comunidades agrícolas como (Marino con la Gente) y portavoz de los productores de plátano afectados, calificó el escenario actual como una "competencia desigual" que empobrece de forma progresiva a los trabajadores de la tierra en las provincias del suroeste.
"Mientras los grandes consorcios cuentan con un sólido respaldo económico, amplios recursos y ventajas operativas, los pequeños productores locales nos enfrentamos día a día a costos de producción cada vez más altos, una preocupante escasez de agua en los canales de riego y precios de venta que ni siquiera cubren la inversión inicial", enfatizó Féliz.
Ante la gravedad del panorama, los labriegos solicitaron la intervención urgente del mandatario dominicano para salvaguardar la estabilidad de las parcelas locales, regular el uso equitativo del agua en la cuenca baja del Yaque del Sur y establecer normativas de mercado que garanticen condiciones justas para todos los actores de la cadena agropecuaria.
Indicaron finalmente que el campo de la región Enriquillo requiere de políticas institucionales firmes y equilibradas destinadas a blindar a quienes sostienen el desarrollo de las comunidades rurales y producen de forma tradicional los alimentos básicos de la dieta dominicana.