CHILE: Este 11 de septiembre de 2026 se cumplen 53 años de la muerte de Salvador Allende, una fecha que continúa ocupando un lugar central en la memoria política de Chile y de América Latina. Su figura está asociada tanto al proyecto de transformación social que encabezó entre 1970 y 1973 como al quiebre democrático que terminó con su gobierno y dio paso a una dictadura militar que se prolongó hasta 1990
Más que una fecha política, el aniversario permite volver a una pregunta que sigue vigente: ¿qué ocurrió aquel 11 de septiembre y cómo un país que había construido una larga tradición democrática llegó al bombardeo de su propio Palacio de Gobierno?
Una llegada al poder que hizo historia
4 de septiembre de 1970. Salvador Allende obtuvo la primera mayoría relativa en las elecciones presidenciales, con el 36,3% de los votos. Como no alcanzó la mayoría absoluta, correspondió al Congreso ratificarlo. El 26 de octubre, el Parlamento confirmó su elección después de que Allende suscribiera un Estatuto de Garantías Democráticas.
3 de noviembre de 1970. Allende asumió la Presidencia de Chile. Se convirtió en el primer mandatario socialista elegido democráticamente que intentaba conducir a un país hacia el socialismo mediante una vía institucional y electoral. Su proyecto, conocido como la “vía chilena al socialismo”, buscaba transformar la estructura económica y social sin recurrir a una revolución armada.
Las transformaciones de la Unidad Popular
Durante sus casi tres años de gobierno, la coalición de izquierda Unidad Popular impulsó profundas transformaciones económicas y sociales.
Uno de los momentos más importantes ocurrió el 11 de julio de 1971, cuando el Congreso aprobó por unanimidad la nacionalización de la gran minería del cobre, sector considerado estratégico para la economía chilena. El gobierno también avanzó en la nacionalización de bancos y empresas y llegó a controlar una parte significativa del aparato industrial.
Pero el proyecto enfrentó una creciente oposición política, empresarial y social. A las diferencias ideológicas se sumaron inflación, problemas de abastecimiento, conflictos laborales, huelgas y una fuerte polarización. La crisis económica y política se profundizó especialmente durante 1972 y 1973.
