SANTO DOMINGO.– Momentos de angustia y desesperación vivieron residentes de un edificio ubicado en la avenida Correa y Cidrón, esquina Amín Abel Hasbún, frente a la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), donde un incendio ocurrido en la madrugada de este viernes destruyó parte de la edificación y dejó a numerosas familias afectadas.
El siniestro se produjo mientras la mayoría de los residentes se encontraba durmiendo, lo que provocó una rápida movilización de las personas, quienes abandonaron sus apartamentos ante el temor de quedar atrapadas por las llamas y el humo.
Vecinos del lugar describieron la escena como caótica, mientras el fuego avanzaba por diferentes áreas del inmueble. Algunos afectados apenas tuvieron tiempo de sacar documentos y objetos personales, quedando prácticamente en la calle tras la emergencia.
Varias unidades del Cuerpo de Bomberos acudieron al lugar para enfrentar el incendio y evitar que se extendiera hacia otras edificaciones ubicadas en las proximidades, en una zona densamente poblada y de intenso movimiento vehicular y peatonal.
De manera preliminar, han circulado versiones de que el incendio pudo haberse originado a causa de una explosión relacionada con un tanque de gas; sin embargo, esta versión no ha sido confirmada oficialmente, por lo que las autoridades deberán establecer mediante una investigación el verdadero origen del siniestro.
La magnitud de los daños materiales aún no ha sido establecida, pero residentes afectados aseguraron haber perdido muebles, electrodomésticos, ropas, documentos y otros bienes acumulados durante años.
El incendio generó además preocupación entre comerciantes, estudiantes y residentes de la zona debido a la cercanía del inmueble con la Ciudad Universitaria de la UASD, uno de los puntos de mayor concentración de personas del Distrito Nacional.
Hasta el momento no se ha informado oficialmente sobre víctimas mortales como consecuencia del siniestro. Las autoridades también deberán determinar si la estructura sufrió daños que comprometan su estabilidad y si existen condiciones para que los ocupantes puedan regresar a sus viviendas.
Mientras se realizan las investigaciones, las familias damnificadas enfrentan la incertidumbre de dónde pasarán los próximos días, ante la pérdida de sus hogares y pertenencias.
El caso vuelve a poner sobre el tapete la necesidad de fortalecer las medidas de prevención y seguridad contra incendios en edificios residenciales, especialmente en sectores urbanos donde las construcciones se encuentran muy próximas unas de otras.
Las autoridades competentes deberán ofrecer un informe detallado sobre las causas del fuego, los daños ocasionados y las posibles medidas de asistencia para las familias que quedaron afectadas por esta emergencia.
