La inteligencia artificial es una extensión de la inteligencia humana, sin conciencia propia.
La inteligencia artificial es tecnología, ingeniería, contrario a la humana que es biológica.
El cerebro humano es impresionante, es una obra suprema que revela un diseño superior.
Los humanos no son gobernados sólo por datos, ellos obedecen a patrones culturales, cuadros normativos y a un engranaje emocional y hormonal, contrario a la inteligencia artificial que obedece a unos algoritmos previamente diseñados por los humanos.
La inteligencia artificial no tiene los problemas propios del olvido, las interferencias, ni las enfermedades. La inteligencia artificial no se deprime, entristece o sufre por las veleidades de la vida, aunque simule emociones y las comunique imitando a los humanos, no las siente; aunque corrija errores, no lo hace porque asumió conciencia.
La calculadora nunca ha sido rica ni pobre, por más cálculos que haya hecho. Igual ocurre con la Inteligencia artificial que es sólo un medio humano para cumplir tareas con alto grado de eficiencia, con mayor prontitud que como lo harían los humanos sin esa tecnología.
Los humanos aprenden a razonar partiendo de reglas de la experiencia, a través de las sinapsis de miles de millones de neuronas que le permiten memorizar datos e inferir conclusiones.
La inteligencia artificial obedece a algoritmos humanos, a base masiva de datos que le permiten hacer predicciones basada en las estadísticas y modelos matemáticos avanzados.
La inteligencia artificial se entrena por los humanos, a veces para realizar tareas particulares como jugar ajedrez, procesar textos o imágenes y otras de manera general que le facilitan realizar múltiples tareas.
La inteligencia humana descansa en el cerebro que consume muy poca energía (la electricidad consumida por una bombilla de bajo consumo); la infraestructura de la inteligencia artificial demanda de altos consumos de electricidad y agua para poder mantener activo su "cerebro".
La inteligencia humana es creativa y consciente; la inteligencia artificial no se percibe asimisma y requiere de instrucciones humanas para activarse.
La Inteligencia Artificial como toda tecnología tiene aspectos positivos y negativos. Ella genera avances significativos en cálculos, investigaciones, comunicaciones, etc. También puede conducir a pérdidas de empleos, estafas y manipulaciones, atendiendo a la programación humana.
No es la inteligencia artificial, sino su uso aberrante, lo que podría conducir a la humanidad a peligros, porque si a la inteligencia artificial se le programa y ordena hacer determinadas tareas, podría cumplirlas, aunque siga códigos y rutas no previstas por los humanos, y al hacerlo sin observar la vulnerabilidad de la especie, podría afectar actividades económicas, de seguridad y de supervivencia.
No es a la inteligencia artificial a la que hay que "controlar" porque esta no tiene por ella misma un cuerpo de valores éticos, es a la inteligencia humana a la que hay que controlar para establecerle límites en el desarrollo de la inteligencia artificial.
La inteligencia artificial es como un auto que asume la velocidad que quiere darle quien le acelera.
Cuando se produce un accidente de tránsito, no se condena al vehículo, sino al conductor.
Si la Inteligencia Artificial llega a crear las nuevas generaciones de agentes de IA, es porque así lo disponen los humanos.
La inteligencia artificial somos nosotros mismos en el mundo digital.
Tenemos el deber de cuidar nuestro futuro. Ya aprendimos que una radiación nuclear leve acabó con ciudades enteras, aún así hemos seguido perfeccionando las armas de destrucción masiva.
Los humanos guiados por el ego, somos capaces de sacrificar nuestra propia existencia.
