La primera, en 2003. La segunda, en 2018.
Entre ambas hay 15 años de una historia que para mí vale una vida.
Durante 20 años, mi padre, Elphis Pérez, y yo tuvimos el privilegio de hacer algo que probablemente no tenga muchos precedentes: ser padre e hijo y, al mismo tiempo, compañeros de micrófono, leyendo juntos las noticias en el mismo noticiario.
Pero para mí, aquello fue mucho más que compartir un espacio en la radio.
Ha sido tener al lado, desde muy joven, a mi maestro; aprender de su voz, de su disciplina, de su manera de comunicar y de su forma de entender el oficio.
Ha sido tener un compañero, con quien compartí madrugadas, noticias, improvisaciones, responsabilidades y tantos momentos que quedaron guardados en la memoria.
Y, sobre todo, fue es tener a mi padre enseñándome con el ejemplo.
Hoy miro estas dos fotografías y entiendo que uno de los mayores regalos que me ha dado la vida no fue solamente aprender esta profesión, sino haber podido hacerlo durante tantos años junto a él.