Una provincia digna de mejor suerte
Barahona no es solo un punto geográfico; es el epicentro social, económico y cultural de la Región Enriquillo. Sin embargo, nos enfrentamos a una realidad lacerante: habitamos un territorio que, a pesar de sus inmensas capacidades, se mantiene estancado. El contraste entre nuestras potencialidades y nuestra realidad material es una herida abierta que exige un liderazgo capaz de transformar este escenario.
Inventario del potencial desperdiciado
No somos pobres por falta de recursos, sino por falta de gestión. La provincia cuenta con una infraestructura base que muchas otras desearían:
Conectividad estratégica: Aeropuerto, puerto de mar y sistemas viales terrestres que facilitan el flujo comercial y humano.
Talento humano: Una red universitaria robusta y una infraestructura educativa que nos posiciona como un Hub potencial de conocimiento y con un potencial extraordinario de expandir a través del ITLA Región Suroeste.
Diversidad productiva: Energía limpia (hidroeléctrica y eólica) y un ecosistema único para el desarrollo turístico y agroindustrial.
El retroceso: La crisis de visión
¿Por qué hemos visto retroceder nuestro índice de desarrollo humano?
Fuga de capitales y talentos: La emigración ha dejado un vacío técnico que debemos revertir.
Populismo vs. Estatismo: Hemos sustituido la ejecución de planes de largo plazo por discursos mediáticos.
Centralismo absorbente: La concentración de decisiones en la capital ha limitado nuestra autonomía.
La propuesta: Barahona como meca de la clase media y el desarrollo urbano
El cambio que anhelamos debe pasar por políticas públicas orientadas a la densidad y la calidad de vida. Para que Barahona se convierta en una verdadera meca para la clase media, media-alta y alta, debemos actuar sobre variables críticas:
-Densidad Poblacional Estratégica:
Debemos promover el crecimiento urbano ordenado. Una mayor densidad poblacional no es solo cantidad; es el caldo de cultivo para que los servicios sociales, comercios de valor y centros de servicios especializados se vuelvan rentables y sostenibles.
-Fortalecimiento de la Clase Media:
No basta con atraer turismo; necesitamos retener profesionales y familias. Esto se logra mediante el incremento de servicios sociales de alta calidad (salud especializada, centros de innovación, oferta cultural y recreativa) que actúen como un imán para este sector.
-Ciudad de Oportunidades:
Barahona tiene los activos geográficos y de infraestructura para ser un polo residencial y comercial de alto nivel. Al fortalecer los servicios, facilitamos el arraigo de una clase media educada que, a su vez genera nuevos empleos y eleva el estándar de toda la provincia.
Hacia un modelo de Gestión Técnica
Es una necesidad prioritaria la creación de una Unidad de Gestión Técnica que profesionalice la ejecución de estos proyectos, alejándolos del vaivén político y centrándolos en:
Ordenamiento Territorial: Garantizar que el crecimiento residencial y turístico conviva con la sostenibilidad.
Economía Circular: Integrar la producción agrícola con el turismo y el consumo local.
Seguridad Jurídica: Atraer inversión privada para proyectos residenciales y comerciales de alto estándar.
Conclusión:
Como bien señaló John F. Kennedy: "Si una sociedad libre no puede ayudar a sus muchos pobres, tampoco podrá salvar a sus pocos ricos".
En Barahona, el desarrollo no es una opción, es una urgencia histórica.
Nuestra meta es clara: convertir la infraestructura subutilizada en un ecosistema vibrante donde la clase media encuentre el lugar ideal para vivir, trabajar y crecer. La infraestructura ya está; el reto ahora es que la visión y la voluntad política se conviertan en el motor que nos transforme en un territorio de prosperidad, y estamos en el momento oportuno, en el que los protagonistas del cuerpo político dominicano gestiona posicionarse con miras al proceso electoral del año 2028; parodiando a uno de nuestros grandes líderes nacionales, que en la lucha política de los años setenta expresó: ¿qué coronel se casará con la gloria?
¿Qué líder político se casará con la gloria, en una expresión de acción democrática con justicia social al convertirnos como provincia y región en un territorio con futuro definido a través de la planificación del desarrollo del territorio, de oportunidades y progreso?
Nota del Autor: Este artículo constituye la primera entrega de una serie de reflexiones sobre el futuro de Barahona. Si bien hoy hemos diagnosticado nuestra realidad y trazado las líneas generales de un modelo de desarrollo basado en la gestión técnica y el fortalecimiento de nuestra clase media, este es apenas el inicio.
En próximas entregas, pondremos sobre el tapete la profundización de estas variables y la integración de nuevos ejes estratégicos necesarios para consolidar a nuestra provincia como el referente de desarrollo que, por historia y potencial, nos corresponde ser.
Es en ese sentido estimado lector que tu visión, tus ideas y críticas sobre esta realidad, las haga para contribuir y fortalecer la construcción de un proceso de una Barahona integrada verdaderamente al desarrollo provincial, regional y nacional.
Para tus aportes de tus opiniones y de tu visión de esta paradoja, cuyas consecuencias las sufrimos todos los barahoneros y todo0 buen dominicano en cualquier punto cardinal, viva donde viva, puedes dirigirte al correo electrónico:
biran1907@gmail.com
Barahona: La Paradoja de la Abundancia y el Reto del Liderazgo II
La Unidad de Gestión Técnica