POR JOSE ANTONIO MATOS
Para Ecos del Sur
El presidente constitucional de nuestra república, licenciado Danilo Medina Sánchez, indiscutiblemente esta poniendo un sello más que de partido, personal, en una amplia gama de aspectos cotidiano del gobierno, a pesar de la sombra que marca sus inicios, que lo es, sin lugar a dudas, la actitud suya y su gestión, frente a los responsables del gran agujero negro (algunos le llamamos agujero morado), constituido por el déficit fiscal ascendente a más de 2 billones de pesos.
Soy de los que se inscriben en la comprensión frente a Danilo, de no tomar la iniciativa fundamental frente a las persecuciones puntuales de los responsables, pero si, velar porque el derecho a las organizaciones, grupos y personas físicas que las tomen, les sean respetadas y canalizadas como manda la ley, ahí sí tendrá que ser beligerante, asumiendo el papel de primer magistrado de la nación. Sabemos reseñas de nuestra historia reciente, que robustecen nuestras percepciones, recordamos el procesos que acompañaron al profesor Juan Bosch en su gobierno de tan solo 210 días, producto de unas elecciones celebradas el 20 de diciembre del 1962, ganadas con el favor de la amplia mayoría de las fuerzas políticas y por qué no, económicas del Trujillismo saliente del poder, que al ver la irreductible honestidad y combate hacia la corrupción del presidente, obraron en su derrocamiento.
Las circunstancias de hoy son diferentes, pero no dejan de ser importantes y un gobierno como el actual, tiene que dedicarse a darle respuesta a la situación general de la población, asfixiada por la opulencia, francachela y desviación de erario heredada del anterior.
El presidente Danilo Medina, además de tomar permanentes acciones que eviten que en su gobierno no se cometan actos dolosos, así como también, en ese renglón, la corrupción privada, la cual daña a los particulares y permea al estado, como dice a diario el amigo Domingo Páez.
Estos conocimientos y experiencias locales, nos animan al atrevimiento de sugerirle al presidente redoblar los esfuerzos de seguimiento a la pulcritud y seguimiento de planes de su gestión, evaluar las prioridades, como es por ejemplo, el desvío de aguas del Yaque del sur a la Bahía de Neiba, así como también, la parte concerniente a la paz pública, en ella se puede incluir la situación del PRD, el presidente tiene que cuidar que desde instancias de poder, sea ejecutivo ó judicial, no se torpedeen las decisiones que le conciernen al mismo, porque al través de él, pueden crearle malos ruidos a su gestión.
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