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sábado, 26 de enero de 2013

COMO LECTURA DEL DOMINGO: El chantajista y sus emisarios ( y segunda parte)

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POR ALEJANDRO SANTANA.

Digo esto porque quien desde los  medios de comunicación usa el chantaje contra  personas, sean funcionarios electos o designados, es asqueroso y se debe denunciar aunque se inicien campaña sucia contra uno, ¡pues, total! el pueblo sabrá situar a cada quien en su justo lugar.

Toda empresa es fundada con pretensiones de que dé beneficios, pero cuando se actúa  de forma chantajista y cuando algunos que se ufanan de honestos sean los emisarios de esos chantajes, eso es sencillamente aberrante.

Debo decir que me molesta que ciertos legisladores, funcionarios, alcaldes y concejales tengan que tener colocadas de manera compulsiva publicidades en medios de comunicación locales porque si no, o si las retiran, son proclives a los chantajes.

 También me molesta que esos legisladores, funcionarios, alcaldes y concejales acepten, sabiéndolo,  esa parte sucia del negocio y que no se unifiquen para enfrentar ese flagelo dañino orquestado desde esos medios de comunicación, de sus dueños y sus lacayos.

 Hace unos meses vi al presidente Nacional del Colegio Dominicano de Periodista pedir  que se evite castigar los delitos de prensa cometido por periodistas, y se me ocurre preguntar, acaso ¿es ético infamar, chantajear, desinformar y en nombre del cuarto poder que consagra la constitución hacer diabluras?

Sería bueno que los cabezas de gremios se sienten con los legisladores y les pregunten con honestidad ¿qué los ha hecho llevar hasta nuestro Congreso un proyecto de ley que enjuicie y sancione los delitos de prensa?

Los gremios siempre actúan en favor de sus miembros, pero mal harían  esos gremios  en guardar silencio cuando uno de sus miembros no hace un adecuado ejercicio de la profesión.

En esta ciudad somos varios los periodistas y comunicadores que nos sentimos asqueados por las actitudes  y acciones de ciertos dueños de medios de comunicación y de sus emisarios,  pero sentimos miedo en enfrentarlos aunque nos hagan daño a todos.

Y no los enfrentamos por entender que tienen el gran poder de los medios, ignorando que el poder es bueno siempre y cuando sea utilizado en beneficio de las causas nobles, no al servicio del chantaje, y si no, recordemos la hermosa historia de David y Goliat que registra la Biblia.

Enfrentémoslo con la verdad, digamos sus nombres y el de sus emisarios pues la verdad resplandecerá.