BUSCAR EN NUESTRA PAGINA

Header Ads

sábado, 26 de enero de 2013

COMO LECTURA DEL DOMINGO: El chantajista y sus emisarios (Primera Parte)

0 comments
POR ALEJANDRO SANTANA
Para Ecos del Sur

Uno de los delitos más aberrantes es, sin lugar a dudas, el chantaje que viene teniendo la misma dosis de bajeza que el perjurio, y no menos desprecio tiene   el emisario de dicho chantaje.

Es posible que algunos no entren en la categoría de sancionables  penales, pero son asqueantes, son acciones de muchas bajezas morales y quienes la ejercen son personajes que aunque tengan posesiones o títulos, son como el excremento más putrefacto que pueda existir.

 Pero cuando el chantaje viene de periodistas, de comunicadores y de dueños de medios de comunicación, es muy peligroso y aunque sean pocos los que lo ejerzan, esa manera deshonesta de actuar embarra a muchos.

A muchos los embarra porque la gente tiende a generalizar las malas acciones cometidas por algunos, enrostrándosela a todos.

Otros son enlodados por entender que no tienen las fuerzas para enfrentar a los chantajistas del medio, a los violadores de la ética que regula el ejercicio de la comunicación.

Otros son enjuiciados en su justa dimensión por ser parte de un engranaje que en los medios de comunicación no dan participación a quienes no les den favores, frecuentemente económicos.

Es posible que cada quien entienda que debe ejercer sus labores  como les venga en ganas, pudiera ser cierto este concepto, pero es inmoral, es asqueante, es dañino.

En mi  provincia muchos funcionarios, legisladores, síndicos y  regidores han padecido del  chantaje, pues cuando han dejado de dar o aportarles  económicamente a dichos medios,  los han satanizado o han impedido a sus emisarios que les ofrezcan cobertura y que no los mencionen en bien.

Que sólo se destaquen las cosas malas que se conozcan de ellos, que se les sepulte, que se les mantenga en el anonimato, en fin, aplastarlo porque no dan o han dejado de dar, o han dejado de satisfacer las ambiciones de los dueños de dichos medios.

 He dicho muchas veces que no soy de los que cobran en instancia alguna, que vivo del día a día, que me faltan muchas cosas materiales, de aquellas que complacen el ego de ciertos seres humanos.

Bajo ningún concepto pretendo que se entienda  que es un grito desesperado para que se me tome en cuenta, ¡no!, y con honestidad, eso no  es lo que pretendo, porque como he podido vivir me siento satisfecho y puedo decir las cosas que me asquean, aquellas que no andan bien