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domingo, 17 de febrero de 2013

A la memoria de María Altagracia Gonzales Bobadilla (Maela)

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POR BIENVENIDO MATOS PEREZ
Para Ecos del Sur 

Rara vez el nombre de una mujer ha significado tanto para una región como en el caso en que hoy hacemos referencia, y aunque es común en nuestros pueblos no siempre sucede igual que el olvido y su manto de silencio sepulte bajo sus ruinas a hombre y mujeres que lo dieron todo por sus pueblos hasta consumirse sirviendo día a día por enseñar a sus semejantes las rutas del progreso.

Hoy me propongo que todos conozcan la valía de una mujer y sus aportes casi mesiánicos por la educación integral de nuestra gente y lo hago con devoción para levantar con orgullo el nombre de mujeres como María Altagracia Gonzales Bobadilla a quienes familiares y amigos llamaron Maela.

Esta mujer venturosa recibió la luz de la vida el 3 de agosto de 1932 en la calle María Montez #37 de la perla del sur de Barahona. Fue la primera de 9 hermanos que nacieron de la unión de sus padres José Dolores Gonzales Feliz y Romelia Bobadilla ambos nativos de Barahona, fueron sus hermanos María Altagracia, Anacaona, Rosa, María Dolores, Marino, Víctor, Enrique, Carmen Celeste y María Antonia.

El origen familiar se remonta al año 1920 cuando sus abuelos se erradicaron aquí por las cercanías del barrio la playa y crearon propiedades agrícolas en el poblado de Juan Esteban lugar de cierto auge económico para ese tiempo, ya que según versiones que no he podido documentar existía un puerto de mar por el que se exportaba miel de abeja y frutos menores.

La familia Gonzales era una de las de mayor abolengo social de las que poblaban la provincia de Barahona ya que su padre Manuel Gonzales Feliz fue asistente del gobernador provincial don José Dolores Matos, Fue sindico del municipio y Coronel Honorifico en los últimos días del gobierno del general Ulises Heureaux rango otorgado por los servicios prestados a la republica, de este se dijo que era hombre de mucha ilustración y a quien se reconoce como el primer maestro titulado que vino a Barahona, de este probo ciudadano su abuelo parece heredo María Altagracia Gonzales Bobadilla su vocación por el magisterio.

Maestra como fue desde los 15 años, hizo de la educación su forma y estilo de vida ya que a esta prestante actividad dedico casi la totalidad de su existencia prodiga para convertirse en un verdadero icono, su carrera de maestra que tuvo la característica de un ministerio de amor la ejerció en la época romántica de la educación Dominicana en la que todos sus compañeros y compañeras alcanzaron por su dedicación el grado simbólico en el corazón del pueblo de madres y maestras, de padres y maestros, grados que fueron logrados no como se consiguen ahora por cabildeos o amiguismos, ellos alcanzaron ese reconocimiento que se escribió con tinta indeleble en el corazón del pueblo por sus servicios y por la alta valoración con que asumieron sus responsabilidades de maestros y maestras.

Hay que mencionar a mujeres como Doña Carmen Sánchez de Franco, Melva Gonzales, Petronila Feliz de Pineda, Ana María Vázquez, Lidia Lassis, Tesalia Gonzales, Osvaldo López y Alejandro Lebreault entre otros que fueron como ella parte de una constelación de estrellas que brillaron como diamantes en los cielos para después no avistarse jamás.

Altagracia Gonzales Bobadilla se inicio siendo una niña, en el paraje de la guazara donde impartió docencia por más de 5 años, trabajo fuerte en el municipio de Vicente Noble donde todavía es recordada con admiración, tanto aprecio gano con sus desvelos por enseñar que una calle del hoy distrito municipal de la guazara lleva su nombre porque en estos pueblos ella encendió la luz de la enseñanza en épocas muy remotas sin carreteras, con pésimos caminos, sin energía eléctrica, llena de precariedades pero su misión era enseñar, ella era maestra por vocación y en su vocación no tuvo limites.

Yo la recuerdo todavía en la vieja escuelita de “Dora”, así se llamaba una vieja casona ubicada en forma triangular entre las calles Jaime Mota, Apolinar Perdomo Y María Montez, ante un curso de adolecentes instruyendo con vocación, con dedicación espontanea al termino de la clase justo al momento de salida – Un momento, hoy estuvo ausente Pedro Julio y quiero designar a dos compañeros para que lo visiten y mañana informen de las razones de su ausencia, comisiono a Bienvenido Matos y a Juan Isidro Peña.

Al otro día antes de iniciarse las clases uno por uno a los alumnos se le revisaban las uñas, los oídos, se le observaba el cuello de la camisa, era una inspección meticulosa con la debida orientación, después se escuchaba la potente voz de la maestra – El informe de la comisión; al comprobarse que la ausencia de Pedro julio era por motivos de salud solicitaba que los que quisieran la acompañaran donde el enfermo, con ella llevaba mentol, aspirinas, una frasquito de aceite de hígado de bacalao, alcanfor y una funda de limoncillo para te, de esa madera estaba forrada esta mujer, maestra eterna porque enseño con el ejemplo, porque enseño en todos nosotros el amor y la solidaridad.

Sus clases eran cátedra de alta formación sobre los valores porque estaba convencida que sin solidaridad, sin amor la vida es como una hoja que arrebata el viento, su casa era un lugar de peregrinaciones de los alumnos repitientes en otras escuelas, donde ella acudían en busca de respaldo y ella tiza y borrador en mano emprendía la obra, cada hombre y cada mujer que le arrebatamos a la ignorancia es un peldaño en la escalera hacia la gloria que le robamos a la ignorancia solía decir con noble satisfacción, todos sus alumnos se sabían completo el himno nacional, la patria ha de ser siempre la primera de nuestras pasiones, todos aprendimos a preparar los nudos de las corbatas porque ella con paciencia se esmeraba en enseñárnoslos.

Mi padre asistió a su invitación, ella quería saber de mi bajo rendimiento, - Buenas tardes y todos al unisonó nos pusimos de pie, ella al ver el visitante con formas expresivas de cariño le dijo – Don Aníbal en que puedo servirle, - usted me requirió, respondió mi padre y yo he venido, hablo con mi padre sobre mí en tono bajo y al acercarse ambos ella me dijo – En nuestra familia todos nos hemos esforzado por aprender y usted no puede ser la excepción, desde entonces su motivación germino positivamente en mis estudios, duro 37 años ejerciendo el magisterio como maestra normal y fue pensionada con el miserable sueldo de 5 mil pesos oro, porque los políticos que son los que hacen las leyes son una clase privilegiada que solo se preocupan por ellos mismos.

El consejo nacional de educación la distinguió como maestra normal, otras instituciones: El honorable ayuntamiento de Barahona, el comité pro cultura la honraron en vida por sus imperecederos aportes a la educación y por su empeño en elevar la calidad de vida de los suroestanos a través de la enseñanza, hay consenso en sus familiares de su liderazgo y de su preocupación por que su familia sea cada vez mejor, valores que ella creyó solo estaban inmersos en la educación, el 24 de enero de año 2013 resigno su vida para partir a la eternidad, no tengo dudas de que si en ese remanso de paz donde habitan los muertos hay necesidad de enseñar ella tiza y borrador en mano emprenderá la tarea de sus sueños y sus desvelos, Paz a la maestra eterna.