POR DAVID VOLQUEZ R.
Para Ecos del Sur
El puente Caimán, sobre el Río Yogondé (Yo Pesqué) en Las 4 Bocas, municipio de Enriquillo, Barahona, construido en vigas de madera, fue destruido por el Huracán Inés el 29 -9-1969, el que borró de la geografía nacional el pueblo de Oviedo.
Caimán era el nombre de uno de los primeros puertos de Cabotaje del país, desde aquí se exportaba vía marítima, madera, miel, cera, cuero, carnes de res y cerdos cimarrones en salmuera y transportaba pasajeros hacia otros pueblos y Panamá, de donde regresaban con insumos para la construcción y la agricultura, también fuerte azul (blé) y ´´aspargatas´´ de gomas (soletas).
Años más tarde, década del 1940, Félix Benítez R, ampliaba el puerto del Can para transporte de Palillos-Tho-Picks y pacas de algodón por la empresa ALGODOMIN.
El río menguó sus aguas, y el mar inundaba el camino, la construcción de la carretera Enriquillo -Pedernales hizo necesario el puente en vigas de madera llamado el Caimán, la memoria análoga dice que su nombre se debe a que un funcionario cazaba los caimanes en el lago, sacaba la piel, el cebo y usaban la carne para carnadas de pescas.
El caimán en nuestra memoria análoga, la de los 5 sentidos y un chin más, nos recuerda la canción del dúo los compadres: caimán ae, ae, caimán, donde está el caimán, el caimán está en el paso negra y no nos deja pasar.
44 años han sido una tortura, un verdadero terror ante una vaguada, tormenta, ciclón los pueblos más abajo y la provincia Pedernales quedaban aisladas, 13 gobiernos pasaron que usaron la tragedia como forma de mal invertir los escasos recursos del Estado.
El ultimo engaño fue en 2010, el pasado gobierno hizo los anuncios de construcción, los que concluirían en 2011,corrió los mismos riesgos de la regeneración de las playas Quemaíto y San Rafael, para habilitarla, para recibir 6 mil bañistas, con todos los permisos ambientales y la participación comunitaria, del control de las inundaciones del río yaque del sur afectando más de medio millón de tareas cultivables, los cuales se solucionaban con 350 millones de pesos, o el puerto para cruceros, nos dejaron oliendo donde guisan.
Prefirieron mal invertirlo en el Boulevard-cloaca, apropiarse ilegalmente de alrededor de un millón de metros cuadrados de terreno del antiguo aéreo puerto y base aérea (por trasladar), para beneficiar intereses particulares en contra de la ciudad y la región.
Premonitorias las palabras del actual presidente: JAULA DE ORO con el estómago vacío, no quiero.
Lo que nunca se hizo, después de dos tormentas dañinas (Isaac y Sandy) y las arcas del Estado vacías, no disminuyeron la eficiencia en la construcción del puente caimán en 5 meses, con la decisión apropiada, sacó al caimán del paso, haciendo de tripas corazón.
Ahora falta devolver las tuberías y sistemas de riego por goteos del proyecto agrario, que fueron llevados a otros pueblos, al igual que las plantaciones de mangos de Baní, rehabilitemos este gran proyecto.
La presa de Monte Grande, aquella que al pasado presidente, dio el primer picazo le robaron la pala, al segundo picazo no solo le robaron la pala, sino el pico y la intención. Hoy se le asignan once mil millones de pesos.
Caimán era el nombre de uno de los primeros puertos de Cabotaje del país, desde aquí se exportaba vía marítima, madera, miel, cera, cuero, carnes de res y cerdos cimarrones en salmuera y transportaba pasajeros hacia otros pueblos y Panamá, de donde regresaban con insumos para la construcción y la agricultura, también fuerte azul (blé) y ´´aspargatas´´ de gomas (soletas).
Años más tarde, década del 1940, Félix Benítez R, ampliaba el puerto del Can para transporte de Palillos-Tho-Picks y pacas de algodón por la empresa ALGODOMIN.
El río menguó sus aguas, y el mar inundaba el camino, la construcción de la carretera Enriquillo -Pedernales hizo necesario el puente en vigas de madera llamado el Caimán, la memoria análoga dice que su nombre se debe a que un funcionario cazaba los caimanes en el lago, sacaba la piel, el cebo y usaban la carne para carnadas de pescas.
El caimán en nuestra memoria análoga, la de los 5 sentidos y un chin más, nos recuerda la canción del dúo los compadres: caimán ae, ae, caimán, donde está el caimán, el caimán está en el paso negra y no nos deja pasar.
44 años han sido una tortura, un verdadero terror ante una vaguada, tormenta, ciclón los pueblos más abajo y la provincia Pedernales quedaban aisladas, 13 gobiernos pasaron que usaron la tragedia como forma de mal invertir los escasos recursos del Estado.
El ultimo engaño fue en 2010, el pasado gobierno hizo los anuncios de construcción, los que concluirían en 2011,corrió los mismos riesgos de la regeneración de las playas Quemaíto y San Rafael, para habilitarla, para recibir 6 mil bañistas, con todos los permisos ambientales y la participación comunitaria, del control de las inundaciones del río yaque del sur afectando más de medio millón de tareas cultivables, los cuales se solucionaban con 350 millones de pesos, o el puerto para cruceros, nos dejaron oliendo donde guisan.
Prefirieron mal invertirlo en el Boulevard-cloaca, apropiarse ilegalmente de alrededor de un millón de metros cuadrados de terreno del antiguo aéreo puerto y base aérea (por trasladar), para beneficiar intereses particulares en contra de la ciudad y la región.
Premonitorias las palabras del actual presidente: JAULA DE ORO con el estómago vacío, no quiero.
Lo que nunca se hizo, después de dos tormentas dañinas (Isaac y Sandy) y las arcas del Estado vacías, no disminuyeron la eficiencia en la construcción del puente caimán en 5 meses, con la decisión apropiada, sacó al caimán del paso, haciendo de tripas corazón.
Ahora falta devolver las tuberías y sistemas de riego por goteos del proyecto agrario, que fueron llevados a otros pueblos, al igual que las plantaciones de mangos de Baní, rehabilitemos este gran proyecto.
La presa de Monte Grande, aquella que al pasado presidente, dio el primer picazo le robaron la pala, al segundo picazo no solo le robaron la pala, sino el pico y la intención. Hoy se le asignan once mil millones de pesos.
