POR FREDY E. PEREZ ESPINOSA
Para Ecos del Sur
A diario nos enteramos por los diferentes medios de comunicación que un famoso colmadón, drink, barra o restaurante le está haciendo la vida imposible a las personas que viven en un barrio, residencial o a una comunidad cualquiera de la República Dominicana, con los Ruidos que producen sus equipos de música, constituyendo esta acción una violación a la Ley 287-04, lo mismo que a la Ley 64-00.
El caso que alcanzó mayor connotación nacional, en este sentido, se produjo en la ciudad Colonial de Santo Domingo, en el 2012, donde familias afectadas tuvieron que encabezar un movimiento de reclamo al derecho de vivir en paz y tranquilidad. El Ministerio de Interior y Policía, con la velocidad de un rayo, se puso al frente de la situación y en un acuerdo consensuado entre los afectados y los generadores de los Ruidos se pudo controlar la situación.
La experiencia vivida en la Ciudad Colonial se repite una y otra vez, a lo largo y ancho del territorio nacional y la Avenida Enriquillo de la ciudad de Barahona es uno de los ejemplos más palpables de esta degradante problemática. Los fines de semana son una verdadera locura en el Malecón de la Perla del Sur, una zona apache restringida, donde los violadores de la ley y de la tranquilidad ciudadana, con sus poderosos equipos de música, mantienen en zozobra a una buena parte de la comunidad barahonera.
Se ha anunciado que el Gobierno Dominicano iniciará próximamente un Plan de Seguridad Ciudadana, lo cual es muy importante y todos y todas debemos apoyarlo. La delincuencia, en todas sus manifestaciones, ha ido ganando espacios en la sociedad dominicana, al igual que en muchos países de América y del mundo. La inequidad y exclusión social, la pobreza y el desempleo son las principales causas eficientes del crecimiento de este flagelo social. Esa es la raíz del problema.
Esperamos que los resultados que se obtengan con la implementación de este nuevo plan contribuyan a crear un ambiente de tranquilidad y paz en la ciudadanía.
Sugiero que en el Plan de Seguridad Ciudadana se tome en cuenta las violaciones que se cometen al perturbar la paz y la tranquilidad de las personas con la contaminación por Ruidos en negocios que expenden bebidas alcohólicas. Hay una relación directamente proporcional entre la delincuencia común y corriente y los que se dedican perturbar a la sociedad con sonidos estridentes y escandalosos. Alcohol, drogas, armas de fuego y Ruidos van de la mano y el resultado que nos arroja esta combinación peligrosa, en muchos casos, se traduce en violencia y muerte para los hijos e hijas de nuestra la sociedad.
La música que se escucha en muchas estaciones de radio y televisión de la República Dominicana, así como en presentaciones en vivo, en determinados casos, está cargada de frases que incitan a la violencia y a la degradación moral de las personas, principalmente, en contra de las mujeres. Esto, unido al alto volumen en que se escucha este tipo música, lo mismo que combinado con el alcohol o las drogas ilícitas, resulta un detonante mortífero para la juventud dominicana.
La población acogería con buenos ojos si el Plan de Seguridad Ciudadana enfrenta, no sólo a la delincuencia común, sino a los que afectan, con la Contaminación Sónica, la convivencia pacífica y la tranquilidad de los que vivimos en Quisqueya.
En hora buena el Plan de Seguridad Ciudadana, pero que sea integral y que impacte todas las formas de violencia e inseguridad que lamentablemente vivimos los dominicanos.
