| Foto: Benny Rodríguez |
TEUDDY A. SANCHEZ
teuddysanchez@yahoo.es
VICENTE NOBLE, Barahona.- Dos vigilantes privados fueron heridos anoche de bala, por desconocidos que los despojaron de las escopetas que portaban, en la comunidad de Uvillita de este municipio.
Los heridos son Joel Jiménez, de 27 años y Miguel Ángel Matos Féliz (Robert), de 32, el primero residente en la calle Máximo Gómez, 12, de la comunidad de Canoa y el segundo en la calle Arroyo Grande, barrió El Erizal, 26, de Vicente Noble.
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VICENTE NOBLE, Barahona.- Dos vigilantes privados fueron heridos anoche de bala, por desconocidos que los despojaron de las escopetas que portaban, en la comunidad de Uvillita de este municipio.
Los heridos son Joel Jiménez, de 27 años y Miguel Ángel Matos Féliz (Robert), de 32, el primero residente en la calle Máximo Gómez, 12, de la comunidad de Canoa y el segundo en la calle Arroyo Grande, barrió El Erizal, 26, de Vicente Noble.
Jiménez, recibió heridas de bala, tipo proyectil, en el brazo y la muñeca derecha y aunque su estado no es de gravedad, los médicos ordenaron su internamiento.
De Matos Féliz, los médicos dijeron que el pronóstico del paciente es delicado, ya que presenta laparotomía exploratoria supra e infra umbilical, por arma de fuego, con lesiones en el colon simorroide.
Ambos jóvenes, quienes trabajan para la compañía de vigilancia privada SEDOSA, cuidaban cinco buldózeres, propiedad de la empresa Andrade Gutiérrez, que tiene a su cargo los trabajos de construcción de la presa de Monte Grande y la rehabilitación de Sabana Yegua, ubicada en Azua.
Vivo para contarlo
Joel Jiménez, narró que está “vivo para contarlo”, ya que pudo salvar su vida de milagro al lanzarse a una regola e irse entre los sembradíos de plátanos y otros productos agrícolas de ciclo corto, a las dos personas que no logró ver y que sin mediar palabras le dispararon a él y a su compañero.
“Esa gente llegaron a lo oscuro y no dispararon ahí mismo….. pan, pan, pan., pero cuando me hirieron a mi volé a una regola, yo vi cuando el cayó y pensé lo habían matado, cuando ven que huyo, siguen disparándome, pero logré pasar por dos conucos sembrados de plátanos e írmele entre los sembradíos”, dijo.
Sostuvo que logró llegar hasta Vicente Noble en donde pidió ayuda para él y su compañero, que pensó estaba muerto, conduciéndole quienes les prestaron colaboración al destacamento policial del municipio, desde donde lo condujeron a recoger al vigilante Matos Féliz en el lugar en donde ocurrió el hecho.