Artículo enviado a Ecos del Sur.
En la mañana del miércoles 17 de julio del 2013, vi en la primera plana del periódico Hoy. la noticia de la muerte de mi amigo, casi padre Noel Salvador Suberví Espinosa, el viejo roble del PRD.
Sentí un dolor inmenso, pues tenía dos días llamando a su hijo, mi hermano Noel Subervi Nin, para saber de la salud del viejo.
A veces lo visitaba en la ferretería y lo veía junto a su esposa, a la que trato como a una madre.
Ese hombre de la política, multifacético lo he tenido muy presente en mi memoria por su protagonismo en la historia de Barahona y del país.
Su foto detrás del coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó en la revolución de Abril del año 1965, me activa y mueve a la acción por las causas que he defendido, por las que he luchado y por las que lucho.
Presentes en la Funeraria Blandino estaban sus compañeros y amigos del PRD, de otros partidos, del pueblo y en especial sus familiares.
A pesar de que partía de la tierra un hombre de 93, el dolor se comparaba al que están sintiendo los africanos con la enfermedad del inmenso MANDELA.
Este miércoles su cuerpo irá al congreso para los honores correspondientes al legislador que parte de este mundo.
En la noche, llegará el cuerpo del líder histórico del PRD a su pueblo, donde de seguro será homenajeado.
El jueves se le dará cristiana sepultura, iniciándose otra etapa de su historia, que servirá de reflexión para unos y de inspiración para otros.
Mientras tanto, yo le digo

