POR RAFAEL VARGAS Artículo enviado a ECOS DEL SUR La Era de Trujillo estaba en pleno apogeo; Juan Marichal tenía apenas 10 años de edad y el béisbol profesional no existía aún en el país, cuando una terrible tragedia aérea sacude a República Dominicana y al mundo.El domingo 11 de enero de 1948, un bimotor Douglas de Cubana de Aviación, que volaba desde Baraona hacia Santiago, la segunda ciudad del país, choca contra las montañas de Río Verde, Yamasá, muriendo todos sus ocupantes, incluyendo los miembros del equipo Santiago, que participaba en el Torneo Nacional de Beisbol Amateur 1947-1948, entre las diferentes regiones del país.La novena Santiago, que ocupaba el primer lugar de dicho torneo, estaba conformada por lo que muchos consideraban los mejores jugadores amateurs de la época, entre ellos Toñito y Aquiles Martínez, hermanos del gran paracorto Horacio Martínez, Pedro A. Báez, «Grillo A», dirigente del club, los lanzadores Juan Ramón «Bombo» Ramos , Ventura «Loro» Escalante, Francisco Del Villar, y el receptor Enrique « El Mariscal » Lantigua.
El único sobreviviente del equipo de peloteros y del grupo que los acompañaba, fue el receptor Enrique “El Mariscal” Lantigua, quien, según muchos, era uno de los mejores en jugar en esa posición en el país.
Lantigua salvó la vida, debido a que decidió irse por tierra. Se dice que él estuvo en una fiesta la noche anterior por lo que perdió el vuelo y tuvo que irse vía terrestre.
Aunque otra versión da cuenta de que Lantigua había soñado que la aeronave había sufrido un accidente, por lo que decide no subir a ella, salvando la vida de ésta manera.