| Samuel, Cuqui, Miguel y Mickey Mena |
POR SAMUEL LOPEZ
Para ECOS DEL SUR-
En un acto emotivo celebrado en Santiago, al conmemorarse el 66 aniversario de la tragedia de Rio Verde-Yamasá, al cual fui invitado como representante de UCATEBA por la Liga Beisbol Club de Barahona que dirige el buen amigo y entrenador dedicado a la enseñanza de esta disciplina principalmente José Miguel Rodríguez Ramírez (ANCLA) y por el Ayuntamiento de Barahona quien cubrió el costo de transporte al mismo.
En este acto estuvieron presentes personalidades del ámbito del deporte nacional entre los que puedo mencionar: Luisin Mejia, Mickey Mena, Cuqui Córdoba, Wilton Chilote Llena, Quilvio Hernández, representantes del ayuntamiento de Santiago, entre otras. Todos los presentes tuvimos la oportunidad de ver y oir un documental sobre la Tragedia de Río Verde-Yamasá, en la que 32 personas perdieron la vida en el caso ya conocido por todos nosotros, pero algo que me llamó la atención, y es lo deseo exponer.
Que el único sobreviviente de los que nos visitaron el 11 de enero del año 1948, Enrique (el Mariscal) Lantigua, quien fue el receptor de esos encuentros celebrados en la fecha, narra en ese documental que tuvieron serios problemas para hacer el viaje hasta su llegada a esta ciudad de Barahona por la vía área causado por el tiempo climático de ese momento. Esta razón le bastó para comunicarles a sus compañeros de vuelo que si llegaba vivo a Barahona no regresaría por esa misma vía, o sea, por avión. Desde ahí ya Enrique Lantigua tenía el presentimiento de que algo podía ocurrirles y no regresar a salvo a sus casas. Pero no pudo exponerlo claramente y poder evitar lo sucedido.
Cuenta Enrique Lantigua en ese documental que nos conmovió a todos los presentes, que en el segundo juego, en la tarde él trataba de que el juego se extendiera más de la cuenta, hasta el punto de que cuando devolvía la bola al lanzador, se la tiraba por el suelo, solo con el propósito de que el juego se demorara y terminara después de la hora prevista y no puedan hacer el viaje ese mismo día, caso éste que no pudo concretizar ni evitar.
Dice Enrique Lantigua en el documental, que cuando terminó el juego, él decide no regresar adjunto de los demás ese día en el aparato que segó la vida de estos valiosos atletas del Cibao, y le comunica que se queda aunque duerma en el parque y se va mañana (al otro día). Esta decisión tomada fue la causa para que él fuera el único que sobrevivió en esa tragedia, fue objeto para que sus compañeros lo acusaran de que tenía una novia, que era un parrandero y de tantas otras cosas más.
En ese mismo año Enrique Lantigua dirige la selección Amateur de Beisbol de la República Dominicana en un torneo Centroamericano, ganando por primera vez la medalla de oro para nuestro país en esta disciplina, por último dijo por algo Dios me dejó vivo.