POR HUMBERTO BAEZ,
Para ECOS DEL SUR
Con frecuencia vemos en los medios de comunicación digitales e impresos como determinadas personas, principalmente funcionarios y otras usan el término NARIGONEAR.
Nos llama mucho la atención la costumbre de su empleo, aplicable en determinadas situaciones, cuando alguien expresa que no se dejara mandar, dirigir o ejecutar cualquier acción en contra de su voluntad.
Resulta que esta palabra existe en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, como “Narigudo.”
En la práctica es un agujero que se hace en la ternilla de la nariz de los bovinos. Para sujetar a estos.
También existe un instrumento llamado” Narigón” al usarlo se coloca en la nariz para sujetar con firmeza al animal.
En las yutas de bueyes se le hace un agujero con una argolla y una soga.
Esto así para tener mayor dominio y conducir a los bueyes, cuando realizan su labor de arar la tierra. Nos parece que esta palabra se está aplicando con mucha frecuencia de forma inapropiada.
En la calle y hasta en la prensa vemos cuando se emplea para decir “no me Narigoné”. Vamos a dejar, el Narigón a los Veterinarios y Ganaderos.
Aprovechando la oportunidad de este escrito para solicitarle al amigo Doctor Bolívar Toribio, Director General de Ganadería, persona que tiene una gran experiencia y probada capacidad en la Pecuaria Nacional.
Su apoyo a fin de que incluya a región Enriquillo un programa de Inseminación Artificial, con lo cual estamos seguros lograremos un mejoramiento de nuestros hatos ganaderos.
El empleo de inseminación Artificial, como de trasplante de embriones está cambiado favorablemente la Genética en la población Bobina Nacional.
