POR BENY PICHARDO
Artículo enviado a ECOS DEL SUR.
República Dominicana está en estos momentos en constantes avances tecnológicos, y hasta allí ha llegado la puesta al servicio de la familia dominicana, del país en sentido general el servicio del 911.
Este sistema podría llegar como en otros países del mundo a salvar, o prevenir de algún posible acontecimiento horrible y muy perjudicial a la humanidad y algunos bienes, pero un mal uso con llamadas falsas, carentes de verdaderas emergencias podría derribar el buen servicio, esfuerzo y empeño del gobierno dominicano de hacer funcionar de manera satisfactoria este gran servicio.
El llamado pobre que carece de un buen vehículo, helicópteros, yipetas, chófer, de una buena clínica, de un hospital bien equipado y próximo a su comunidad u algún otro medio de transporte rápido y eficiente serian los más afectados ante el mal uso del servicio del 911 en la República Dominicana.
Los agentes y herramientas empleadas para asistir ante una verdadera llamada al 911 llegarían de manera rápida y con las instrucciones indicadas para asistir ante un desastre sin importar la hora ni lugar, al más pobre principalmente, ya que el rico cuenta con sus propios medios para trasladarse de cualquier lugar a otro rápidamente.
El ciudadano pobre del país debería cuidar celosamente y no acostumbrar a un mal manejo del 911, ya que ellos serian los más beneficiados de este gran aporte a la República Dominicana, y aprender a priorizar cuando un caso merita o no el llamado al 911-
El estado debería facilitar con orientaciones a todo el país de cuales casos son considerados emergencias, y cuales no.
Artículo enviado a ECOS DEL SUR.
República Dominicana está en estos momentos en constantes avances tecnológicos, y hasta allí ha llegado la puesta al servicio de la familia dominicana, del país en sentido general el servicio del 911.
Este sistema podría llegar como en otros países del mundo a salvar, o prevenir de algún posible acontecimiento horrible y muy perjudicial a la humanidad y algunos bienes, pero un mal uso con llamadas falsas, carentes de verdaderas emergencias podría derribar el buen servicio, esfuerzo y empeño del gobierno dominicano de hacer funcionar de manera satisfactoria este gran servicio.
El llamado pobre que carece de un buen vehículo, helicópteros, yipetas, chófer, de una buena clínica, de un hospital bien equipado y próximo a su comunidad u algún otro medio de transporte rápido y eficiente serian los más afectados ante el mal uso del servicio del 911 en la República Dominicana.
Los agentes y herramientas empleadas para asistir ante una verdadera llamada al 911 llegarían de manera rápida y con las instrucciones indicadas para asistir ante un desastre sin importar la hora ni lugar, al más pobre principalmente, ya que el rico cuenta con sus propios medios para trasladarse de cualquier lugar a otro rápidamente.
El ciudadano pobre del país debería cuidar celosamente y no acostumbrar a un mal manejo del 911, ya que ellos serian los más beneficiados de este gran aporte a la República Dominicana, y aprender a priorizar cuando un caso merita o no el llamado al 911-
El estado debería facilitar con orientaciones a todo el país de cuales casos son considerados emergencias, y cuales no.
