BUSCAR EN NUESTRA PAGINA

Header Ads

martes, 16 de septiembre de 2014

EL JILGUERO: Relancemos el país

0 comments
POR SANTOS SALVADOR CUEVAS 
Para Ecos del Sur

Con el Decreto 332-14, el Poder Ejecutivo acaba de sustituir al ministro de Relaciones Exteriores,  Carlos Morales Troncoso, en su lugar fue nombrado Andrés Navarro.  Esta decisión es un poco tardía, pero de vital importancia.

Es tardía por que el malestar y la ausencia de una activa gerencia y fructífera presencia del país en el campo internacional era voz popoli, importantes acontecimientos se sucedieron en la escena mundial, incluido asuntos tan neurálgico como el del asedio de que fue objeto la República Dominicana, como consecuencia de la Sentencia 168 del Tribunal Constitucional, referente a asuntos de la nacionalidad.

En esa ocasión, que incluyo varios meses de encendidos debates, tanto en el país, como en el campo internacional, siendo, incluso, la nación sometida a juicio en la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos, quienes hasta se mudaron para el país.

Fueron momentos muy difíciles, se nos fueron en contra hasta naciones aliadas como Cuba y Venezuela, y, en ese debate, el país estuvo acéfalo, en soledad, hasta tal punto que correspondió al primer mandatario de la nación,  Danilo Medina, asumir en persona la defensa de las posiciones nacionales, siendo el momento más notable y álgido, aquél en que el presidente  Medina le salió al paso a la actitud provocadora del ministro de San Vicente y las Granadinas, Ralph Gonsalves, en esa ocasión con mucho orgullo escuchamos al presidente dominicano decir:

“No acepto que nadie vulnere la soberanía de República Dominicana”, y agregó: “..Yo no creo que el señor Gonzalves haya hecho por Haití lo que ha hecho República Dominicana”. Y dijo Danilo: “Yo le quiero pedir señor Ralf que gobierne en San Vicente y Granadinas y a la República Dominicana le permita que gobernemos nosotros. Nosotros no aceptamos de ninguna manera que usted quiera imponerse a la soberanía de un Estado democrático que tiene instituciones que respetar”.

Es decir, desde hace rato ese ministerio ha renunciado a cumplir con su razón de ser, la de manejar las relaciones, convenios, acuerdos y tratados internacionales, convirtiéndose en una parafernalia de politiquería, siendo una de las carteras de más cuestionamiento por la ciudadanía. No voy a mencionar su ausencia en el caso de los curas violadores de niños y adolescentes desde el seno de la Iglesia Católica, correspondiendo también al presidente abordar directamente el caso a Su santidad el Papa.

Por tal razón, considero un poco tardío el remplazo, pero sin que deje de ser una decisión importante, toda vez que se abre la oportunidad de enmendar entuertos, corregir el rumbo y retomar el camino del re lanzamiento de la nación en la escena mundial.

Ese ministerio debe ser saneado y, a la vez, despolitizado, debe ser más profesional y acorde con su esencia; debemos ser más activos en el debate mundial sobre temas vitales para la humanidad, como el de la alimentación y la paz mundial. Hasta ahora, el país ha estado sin ministerio de relaciones exteriores.

Sólo así son útiles los cambios, si es para reeditar la misma vaina, pues mejor que cierren ese ministerio.