A una semana de la de alta y tranquilo en casita, decir que no es fácil el procesó por el cual pasé (tres días en emergencia en plaza de la salud; cuatro días en UCI-cardiovascular-cedimas y cuatro en habitación en CEDIMAT).
11 días (16-26 de junio, acudí a la plaza de la salud con retención de líquidos en casi medio cuerpo, por una deficiencia cardiaca y falla renal; dónde los diagnósticos y el sacrificio del cuerpo médico deparaban el destino de mi vida y de mi salud; pero yo siempre aferrado al más fuerte, al médico por excelencia a mi Dios todo poderoso.
Sentí en carne propia el amor de muchas personas que me quieren; personas que se mantuvieron todo el tiempo preguntado por mi estado de salud; personas que se pusieron a disposición sea para lo material o el apoyo,; siento que ahora de ellos estoy hecho. Porqué no es fácil estar cesado de mis actividades jurídicas, de formación, en condiciones económicas no muy buena y que te den una factura y no puedas contar con dos o tres amigos que se solidaricen.
Gracias muchas gracias sobre todo a mi esposa Omayra Yireisy Mañán Pèrez que a pesar de sus responsabilidades se mantuvo como faro vigía esos 11 días conmigo, a mi familia ( a mi mami y a mi manita y hermanos) a mis hijos que siempre están preocupados por mí.
No puedo decir que estoy perfecto y que todo está bien; pero me recuperé de esa travesía con el timón de Dios y su mano sanadora.
Seguimos de pie. Ahora es que falta mamboo!
Att. Dannerys Arias.