El Faro del Sur

OPINION: Una reconsideración que protege el espíritu del pueblo dominicano.

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Por Still Pérez

Nos alegra la reconsideración que hiciera el Gobierno dominicano sobre rectificar la decisión de no apoyar con obsequios y bonos, la celebración navideña; nos regocija, principalmente, la postura de uno de los líderes del PRM, el expresidente Hipólito Mejía.

Sólo quien tiene una exacta comprensión del espíritu de la Navidad, valora y protege los eventos alusivos a esta celebración. No es solamente "circo" en el sentido que el Imperio Romano nos legó. Es mucho más que eso. 

Precisamente, en periodos de crisis es cuando entra la magia de esta tradición cristiana, que llegó hasta nosotros a través del imperio español.

En la Primera Guerra Mundial, en 1914, surgió una tregua espontánea, cuando el fuego cruzado vio venir, en su primer diciembre, la Navidad; los propios soldados británicos y alemanes que se enfrentaban, decidieron, de manera espontánea, un receso para celebrarla juntos.

En tierra de nadie, dejando atrás la guerra por unas horas, fumaron pitillos, colocaron luces y compartieron los obsequios que recibían de los suyos. 

El pueblo dominicano necesita celebrar íntegramente la Navidad, es un mensaje de tregua a un espíritu abatido por un año de crisis.

Que los niños dominicanos celebren la navidad, que hagan las posadas, que canten los villancicos noche de paz y mi burrito sabanero.

Que podamos comer, en una gran mesa, todos juntos, las teleras, el lechón asado, el pavo, el pollo y las ensaladas rusas.