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Desazón y desesperanza por eventos así

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Los DJs (disc-jockeys) son las personas que introducen y reproducen música para un público. Trabajan en radios, bares y clubes. Su trabajo incluye animar al público y controlar un equipo técnico especializado.

Por Bienvenido Heredia

De verdad no sé cómo expresar el desasón y la desesperanza que me envuelven cuando veo el ritmo acelerado de desvalorización que arropa a la sociedad dominicana, especialmente al segmento joven y a algunos mayorcitos, hembras y varones.

Quién puede explicar con rigor científico, psicosocial y cultural, el fenómeno de arrebato que produce un tipo humano, cuando se presenta en un centro de diversión con una máquina, para que la gente vaya a escuchar música (quizás es otra cosa, porque lo que mezcla no sé si es música) y peor la lírica (las letras que en esas interpretaciones se difunden) y escucharlo repetir cada medio minuto las mismas sandeces?

Cómo se explica que la gente pague miles de pesos para escuchar continuamente el nombre, apodo o mote de un señor que lo único que sabe decir es que nadie lo aconseje, como forma sutil de decir a sus seguidores que hagan lo que se les meta en las ganas, que no escuchen consejo de nadie (ni de sus padres, hermanos, tíos o amigos), porque si lo hacen "pierden su tiempo"?

Es que nos estamos volviendo locos? Acaso para saber que mucha gente toma alcohol es necesario ir a sentarse frente a un DJ que pone manos en un teclado para, mientras mezcla esa cosa que le llaman música urbana, se pasa el rato de su "actuación", haciendo énfasis en que "se está tomando ron de a duro"?

Es cierto que en pueblos como Barahona hace falta la realización de eventos artísticos para el entretenimiento y para liberar un poco la tensión que causa la situación social y económica que nos afecta, pero de ahí a presentar cualquier cosa, para decir que estamos "alante", lo considero como un aporte a la degeneración de nuestros valores (para no calificar eso de otra manera).

El DJ, es una personas que utiliza su habilidad, no talento, de mezclar música en un aparato (computadora) y entretener a la gente, no más. En el país hay muchos, algunos no sólo mezclan música, sino que también dan "consejos" e incentivan a sus seguidores jóvenes a involucrarse en actividades non sanctas.

Para colmo, ese asunto lo patrocinan empresarios y políticos, ¿qué les parece esa vaina?

Es cierto también, que los comerciantes, pequeños y microempresarios deben inventar cosas para ganar dinero, pero por los clavos de Cristo, propónganos algo que oriente, que eduque o que, por lo menos, nos dé beneficios sociales, espirituales o materiales que nos ayuden a avanzar, no a retroceder.

¡Qué desazón... Qué desesperanza!