SANTO DOMINGO: El Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional aplazó el inicio de la audiencia preliminar contra Antonio y Maribel Espaillat, propietarios del centro nocturno Jet Set, para el lunes 16 de marzo, con el objetivo de garantizar la notificación formal de todas las partes involucradas en el proceso.
La decisión fue adoptada por el juez Raymundo Mejía, a solicitud de los abogados de varios querellantes que alegaron no haber sido debidamente notificados del proceso.
Durante la audiencia, el tribunal también fijó para el 30 de enero el conocimiento de la solicitud presentada por la defensa de los hermanos Espaillat, mediante la cual solicitan autorización para realizar un contra peritaje a las ruinas del centro de diversión nocturna.
Con este aplazamiento, el Ministerio Público dispone ahora de un plazo de 30 días para notificar formalmente a todas las víctimas y querellantes constituidos en el caso.
Antonio y Maribel Espaillat fueron detenidos en junio pasado pero unos días después fueron dejados en libertad condicional.
Familiares de las víctimas piden justicia
A la vista que estaba programada este lunes acudieron familiares de numerosas víctimas, quienes clamaron por justicia.
«Nosotros como padres estamos sedientos de justicia y queremos que se haga justicia», dijo a su llegada al Palacio de Justicia de la capital dominicana Wilton Tejeda, quien perdió a su hija en el siniestro.
Este caso, señaló en sus declaraciones a la prensa, «no es fortuito en República Dominicana» porque, afirmó, «los propietarios tenían conocimiento de las debilidades que existían en ese local, que antes era un cine y lo modificaron según su criterio, sin ninguna logística de profesionales, para convertirlo en una discoteca», señaló Tejeda, cuya hija de 26 años y doctora en medicina, acudió a la discoteca en compañía de otras cuatro personas que también murieron.
De acuerdo con la investigación del Ministerio Público, durante años Jet Set, un símbolo del entretenimiento nocturno en Santo Domingo, «operó con una sistemática y grave negligencia en el mantenimiento y adecuación estructural de sus instalaciones, poniendo en riesgo la vida de sus clientes y empleados».
La tragedia se produjo la madrugada del 8 de abril pasado mientras centenares de personas disfrutaban de una presentación del merenguero dominicano Rubby Pérez, quien perdió la vida en el siniestro, al igual que uno de los músicos de su orquesta.
En el accidente murieron, entre otros, el exlanzador de las Grandes Ligas estadounidenses de béisbol Octavio Dotel, el diseñador Martín Polanco y un hijo del expresidente del Senado y ministro dominicano de Obras Públicas, Eduardo Estrella.
También se informó en su momento del fallecimiento de 18 venezolanos, tres hispano-dominicanos, dos franceses, un haitiano, una colombiana, una costarricense, un italiano y un keniano.
