NEW YORK: Al menos 40 personas habrían muerto, entre civiles y militares, como consecuencia de los bombardeos realizados por Estados Unidos en Venezuela en la madrugada de este sábado 3 de enero, según dijeron fuentes oficiales venezolanas bajo condición de anonimato al diario norteamericano The New York Times.
Los ataques, que se registraron en Caracas, La Guaira, Aragua y Miranda, dejaron civiles muertos. Una de las víctimas, según reportó el medio internacional, fue identificada como Rosa González, de 80 años, quien falleció tras un impacto en su edificio residencial en Catia La Mar, cerca del aeropuerto de Caracas.
Vecinos intentaron trasladarla a un hospital en motocicleta, pero murió en el trayecto. La operación militar también dejó a otra persona en estado crítico y provocó la destrucción de varias viviendas, afectando a varias familias que según esta información perdieron todas sus pertenencias.
Esta es, hasta ahora, la única información que se tiene sobre víctimas civiles tras esta escalada norteamericana y no hay aún un pronunciamiento oficial ni de Venezuela ni de Estados Unidos al respecto.
La operación incluyó bombardeos sobre al menos cinco objetivos estratégicos y la movilización de más de 150 aeronaves estadounidenses para neutralizar las defensas aéreas del país.
Helicópteros transportaron a las tropas que ingresaron a las posiciones del mandatario venezolano, según confirmaron funcionarios estadounidenses.
Miles de soldados estuvieron desplegados durante las semanas de Navidad y Año Nuevo, y la misión se ejecutó la noche del 2 de enero bajo la supervisión directa del presidente Donald Trump desde Mar-a-Lago. La elección de la oscuridad y los apagones en Caracas permitió que la operación se realizara con discreción y precisión, señaló el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor estadounidense.
Trump aseguró que no hubo bajas entre las tropas estadounidenses, aunque algunos soldados resultaron heridos. Más tarde, Caine confirmó que una aeronave fue impactada durante los ataques, pero logró regresar a salvo a su base.
