SANTO DOMINGO: Tras los recientes cambios realizados por el presidente de la República, Luis Abinader, en su gabinete, ha cobrado fuerza el debate sobre la cancelación de dirigentes de base del Partido Revolucionario Moderno (PRM) que laboran en distintas instituciones del Estado, un tema que ha generado opiniones encontradas dentro del liderazgo político.
Entre las reacciones más destacadas figura la del expresidente Hipólito Mejía, quien manifestó su desacuerdo con la práctica de realizar despidos masivos cada vez que asume un nuevo titular en una entidad pública, sustituyendo al personal existente por personas de su entorno cercano.
Mejía consideró que esta conducta no contribuye a la estabilidad institucional ni al fortalecimiento del Estado, y advirtió que el presidente Abinader no debería permitir ese tipo de acciones.
“El presidente no debe permitir eso, de que un tipo que vaya se lleve a toda la gente y traiga nuevos, a sus amiguitos. Yo no estoy de acuerdo con eso”, expresó el exmandatario.
Las declaraciones de Hipólito Mejía se producen en medio de crecientes inquietudes de sectores del PRM que denuncian la desvinculación de dirigentes y colaboradores que, según afirman, han trabajado en las instituciones desde el inicio de la gestión gubernamental.
El tema ha reavivado el debate sobre la necesidad de preservar la continuidad administrativa, respetar la carrera pública y evitar que los cambios en la dirección de las instituciones deriven en prácticas que puedan afectar la eficiencia y el clima laboral dentro del aparato estatal.
