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miércoles, 10 de julio de 2013

OPINION: Muere Andrés de la Línea Roja del 1j4 (28 de agosto de 1974)-II

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Andrés julio Feliz, era un dirigente medio de la línea roja del 1J4, responsable de una zona del sector de villa Estela. Uno de los dirigentes de ese sector, le había pedido que recogiera todas las armas que se les habían entregado a algunos dirigentes barriales. Entre ellos, había que desarmar a Cándido el mecánico y al camarada Bonsua por temor a que fueran a tener algún enfrentamientos inútil con la fuerza represiva, debido a la exhibición de las armas que se les habían asignado. Sin ninguna dificultad, el joven dirigente de la Línea Roja que vivía en la calle general Cabral Esquina Nuestra Señora del Rosario, donde Doña Mirqueya, su tía, reunió a los dos jóvenes en una de las habitaciones de la casa conocida como “Los siete candado”.

Allí donde vivía Cándido, en la habitación del centro,  se reúnen de manera informal.  Se daba la reunión sin ningún problema, en camaradería y cuentos sanos, narrando experiencia vivida en la lucha revolucionaria. Es el día martes,  20 de agosto  de 1974, 8:30 de la noche. Después de haber conversado un rato y avisados los compañeros de la Línea Roja de que deberían entregar las armas, Cándido el mecánico sale de la casa de los “siete Candados”, y se dirige a la farmacia “Patry”, del Dr. Frank Ferreras,  ubicada también en la Calle Nuestra Señora del Rosario esquina General Cabral, a buscar la pistola que había dejado allí escondida. Va tranquilo, modelando seguridad para no levantar sospecha. Al entrar al lugar, un sonido de disparo lo paraliza, no puede dar un  paso, mira hacia atrás y ve gente saliendo de las casas vecinas. Corren hacia los siete Candado, hay pánico.

Se repone del susto  Cándido el mecánico y sale corriendo hacia donde están Andrés y  Bonsua, y allí, boca arriba observa a Andrés con un disparo en el estomago, no ve a Bonsua y se marcha apresurado del lugar, dejando tirado allí a su dirigente. Los jóvenes de vecindario se marchan, pero de repente, como por arte magia aparece el señor Ernesto Polanco (alias Chele Viejo). Chele Viejo me conto lo siguiente: “Santo Sila, como tu sabe, yo trabajaba detrás de los “Siete Candado”, como hojalatero y atendía  el negocio de ventas de cajas de muertos del Señor Danubio Jiménez que estaba ubicado donde está  hoy “Manni Foto” y en ese lugar escuche el disparo. Salí corriendo para la vieja casa y allí en la habitación de  Cándido el Mecánico encontré a Andrés quejándose del dolor”.

Siguió diciéndome que: “me lo eche al hombro y doña Olga una señora de Cabral que vivía cerca me ayudo, lo saque de ese lugar y lo lleve para la casa de doña Enersula, que vive todavía para el lado de la calle Trinitaria y lo acosté en su cama. De ahí, Salí corriendo, y junto a señor Antonio Florian (Chocolate) buscamos a Julio Coss y en un  carro viejo de su propiedad lo llevábamos para la Clínica “Magnolia” del Dr. Campo y no lo quisieron recibir por su herida de bala. Su padre Flerido Feliz nos alcanza, lo monta en su Camioneta e inmediatamente nos dirigimos con el muchacho herido a la clínica del Dr. “Gary”, quien también lo rechazo”. El señor Chele Viejo sigue narrado que: “en vista de que dos clínicas le habían rechazado a su hijo, don Flerido decide llevarlo a la Clínica del Dr. Michel, en la calle 30 de mayo, cerca del parque Central, pero en esa clínica no había la instrumentación para operar a joven Andrés,  y el Dr. Sugiera llevarlo al  el hospital del Batey Central”.