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Ministro de Medio Ambiente respalda Belfond explote el Bahoruco Oriental: «no es área protegida»

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Por Benny Rodríguez

BARAHONA: Aunque la concesión que otorgó el presidente Luis Abinader para explotar el Bahoruco Oriental, considerada como la “Madre de las aguas” de todas las estribaciones montañosas de la Sierra del Bahoruco, la rechazan diversos sectores porque transforma negativamente la vida de las personas, el ministro de Medio Ambiente, “no ve inconvenientes” para que ese importante espacio de la naturaleza lo explote la minera norteamericana Belfond Enterprise.

Orlando Jorge Mera, dijo que el Bahoruco Oriental, pese a su “singular belleza”, (pero más que a eso la lógica debería responder a su importancia en la producción de agua, de donde dependen decenas de ríos que, a su vez, alimentan a varios acueductos de la zona, como el Barahona San Rafael y sirve a la producción agrícola, así como pecuaria), no tiene objeción para que sea explotado por la minera.

Como un argumento de peso para ver como “buena y valida su explotación”, el ministro recuerda que esa importante zona “no es área protegida”, por lo que no ve razones, para que, a su juicio, se objete explotar el Bahoruco Oriental como lo hace la citada minera norteamericana.

“El Bahoruco Oriental a pesar de ser tan hermoso y tan importante, lamentablemente no tiene protección como área protegida y ese lugar es de los sitios que más concesiones mineras el Estado dominicano ha dado en el país desde hace muchos años”, expuso.

Entrevistado en el programa de televisión “El Día”, que se transmite por Telesistema, Canal 11, por las periodistas Edith Febles e Indira Suero, Jorge Mera, quien admite la importancia del Bahoruco Oriental, pero aprueba la explotación del carbonato de calcio que se extrae de sus montañas, dijo que han tomado medidas, no para proteger el área que, admite es muy importante, sino por lo que esta actividad provoca al municipio Barahona.

En entre estas, citó la protección del puerto de Barahona, cuya remodelación tuvo lugar en mayo del pasado año, la cual presidió el presidente Luis Abinader, conjuntamente con los inversionistas del proyecto.

Se recuerda que la promesa a los barahoneros y barahoneras para llevar a cabo el proyecto, que la pasada gestión de gobierno peledeísta que encabezó el expresidente Danilo Medina no otorgó, no pudiendo arrancar por casi una década, pero que la presente gestión dio el sí en apenas 15 días, era porque permitiría el atraque de buques cruceros, de contenedores, así como carga de productos minerales o agrícolas, que le convertirán en uno de los puertos más atractivos y activos del país.

Sin embargo, lo que se observa hoy como actividad en el puerto de Barahona, específicamente en el muelle número VI, es todo lo contrario a lo que se prometió, pues lo que allí se hace como actividad primaria es el embarque de agregados y materiales de la construcción: arena, block, grava, así como carbonado de calcio, mineral que lleva un tiempo que no se está embarcando por esa vía marítima.

El ministro Jorge Mera, recordó que toda actividad minera tiene sus “impactos”, pero que en el aspecto de la “mitigación” o “remediación” esa es la función del Estado, que recae en el ente que tiene esa responsabilidad.

“Esa es nuestra labor hacer que las empresas cumplan con los estudios de impactos ambientales para evitar que los daños sean extraordinarios, hace un año había problemas con los camiones que transportaban el carbonato de calcio, porque no lo hacían correctamente, ya tenemos un protocolo y cuando llegaba al puerto”, expuso el ministro.

Según el ministro, Barahona, que conjuntamente con las provincias Pedernales, Bahoruco e Independencia, ubicadas al Suroeste de República Dominicana, conforma la Región Enriquillo, “vive” de la explotación minera, señalando el yeso, blocks para la construcción y del carbonato de calcio.

Un poco menos “benigno” que con la minera Belfond, Jorge Mera, acusó al Consorcio Azucarero Central (CAC), arrendatario del ingenio Barahona, de producir “cachipas” o partículas que emanan de su fábrica, como resultado de su operación productiva, que afectan el medio ambiente y que trastornan la vida cotidiana de los residentes de la comunidad Villa Central, “nosotros estamos encima de ellos” para evitar situaciones que pudieran salirse de las manos.